defiende el enfoque de género

Al Medio sí hay sitio

Publicado: 2013-04-08

Existe una gran diferencia entre las clasificación añeja de nivel socio económico que muchos de nosotros usamos para poder dividir u ordenar a la sociedad peruana y la alternativa más coherente que presenta Rolando Arellano en su libro Al Medio hay sitio, publicado por la editorial Planeta.

El libro es una concatenación de sucesos ocurridos el siglo pasado hasta la actualidad, muestra las transformaciones de la sociedad peruana y latinoamericana donde la palabra pobre o rico deja de ser una etiqueta y se convierte en un pre juicio. Sin lugar a dudas, las nuevas oportunidades económicas, la apertura de nuevos mercados, los nuevos roles de género y los cambios psicosociales en el Perú han hecho que vayamos cambiando el arcaico y jerárquico triangulo social hacia un rombo social donde las clases medias son las predominantes. Es decir, el Perú y muchos países de Latino américa están pasando por el proceso de cambiar el antiguo formato a uno como podríamos encontrar en países desarrollados, tales como Estados Unidos o la Unión Europea, donde la sociedad solo tiene un pequeño porcentaje de pobres al igual que ricos y una gran cantidad de clase media que soporta la economía ¿Cómo se comprueba esto?

El autor sugiere una clasificación por estilos de vida tales como sofisticados, progresistas, modernas, adaptados, conservadoras y resignados. Luego explicare cada uno con mayor detalle. Concentrémonos primero en pensar en esa familia pobre de sector E que vive en un asentamiento humano con terrenos lotizados donde COFOPRI en algún momento otorgó títulos de propiedad, si bien ellos no tienen agua, ni pistas, ni alumbrado público aún, ni tampoco tienen un presupuesto para poder mandar a sus hijos a la universidad, ellos sí tienen un título de propiedad que los ampara ¿se podría hablar que son pobres en realidad? Sin duda lo son, pero hasta qué medida podemos realmente conocer las necesidades de esta familia, es decir cómo yo empresario puedo saber si mi producto puede o no ser consumido por esa familia “pobre”.

Veamos otro ejemplo, el muchacho que estudia en una universidad de prestigio, bastante cara, pero que logra mantenerse porque le otorgaron becas, que vive en Comas con un nivel de ingreso promedio, estudio en un colegio pre universitario, se autodenomina mestizo y se transporta en bus todos los días, ama la tecnología por eso quiere postular a una beca en Ingeniería de Sistemas a Estados Unido. A simple vista podríamos pensar que ese muchacho nunca podría consumir un producto de alto nivel tecnológico, quizás pensemos que él solo pueda comprar una laptop ACER y no está en su mente una MAC, pues quizás estamos equivocados, el muchacho, quien también trabaja, ahorró el dinero necesario para  comprarlo, pero como el ISTORE del Jockey Plaza le queda muy lejos, irá a comprarlo a una importadora en los Olivos ¿Quién perdió?

Veamos ahora el ejemplo de la mujer ejecutiva, que si bien tiene familia, también tiene un puesto importante en una empresa transnacional. Ella sale muy temprano en las mañanas a dejar a sus dos hijas al colegio y después va al trabajo hasta las seis de la tarde, va a recoger a sus hijas donde la abuela y las lleva a su casa casi de noche. Sin embargo, a la hora del almuerzo ella tiene una hora y media para poder relajarse ¿qué piensan que podría hacer ella en ese tiempo? Como no tiene tiempo para hacer compras en la noche porque tiene que pasar tiempo con sus hijas y marido, pues posiblemente aproveche para ir a hacer compras por las tarde, esta vez ella quiere comprar cosméticos, pero lamentablemente las tiendas cercanas a su oficina solamente venden lentes, zapatos, ropa, comida y boletos aéreos. Siempre va a la tienda por departamentos de al lado para preguntar si ya llegaron los cosméticos importados de los que tanto había escuchado. La tienda por departamentos piensa que como son mujeres y madres, pues nunca van a hacer efectiva su compra, solamente preguntan para “darse una idea”. Como ella hay muchas ejecutivas modernas de la zona que van a hacer la misma pregunta. A la semana siguiente se inaugura una tienda especializada en cosméticos en la misma cuadra, facturando a la semana casi medio millón de soles ¿Quién perdió?

Entonces para poder entender mejor a qué se deben estos casos, expliquemos los estilos de vida de Rolando Arellano. El Sofisticado es un hombre o mujer con un nivel de ingreso promedio, son educados, modernos, cosmopolitas, valoran mucho la imagen personas, siguen la moda, les importa su estatus y reputación, le dan importancia al servicio y la calidad, la mayoría suele ser más joven que el promedio de la población. En este caso el muchacho que compró su MAC sería un sofisticado. El Progresista son hombres que buscan el progreso familiar y personal, se encuentran en todos los niveles socioeconómicos, suelen ser obreros  o empresarios, quieren avanzar económicamente, son prácticos y algo modernos siempre y cuando esta “modernidad” les de funcionalidad, tienden a estudiar carreras cortas para salir a “producir” lo antes posible. El empresario promedio de Gamarra podría encajar en esta clasificación. Las Modernas son mujeres que trabajan o estudian, su principal centro de atención es el hogar, buscan realizarse como mamás y como profesionales, se maquillan, se mantienen siempre muy bien arregladas, reniegan del machismo y les gusta salir de compras, prefieren la marca y lo que facilite las tareas del hogar, están en todos los niveles socioeconómicos. La mujer que dejó de comprar en la tienda por departamentos para comprar en las tiendas especializadas, puede ser un perfecto ejemplo de esta clasificación. Los Adaptados, hombres trabajadores y adaptados a la familia, valoran mucho el estatus social, buscan la mejora o el status quo de la sociedad siempre y cuando se converse los cánones tradicionales, no aceptan cambios drásticos, les gusta estar informados, no se adaptan fácilmente a las modas, usualmente son los empleados medios, profesores, obreros. Las Conservadoras, son las mujeres de tendencia religiosa y tradicional, siempre persiguen el bienestar de sus familias, administran todo el gasto de la casa, usan ocasionalmente maquillaje, aunque prefieren cubrirse por “respeto”, se encuentran en todos los niveles socioeconómicos. Los Resignados, hombres o mujeres con ingresos bajos, suelen ser personas con mayor edad, prefieren una vida simple, sin complicaciones, son reacios al cambio, suelen ser inmigrantes y hay un alto porcentaje de personas con origen andina.

Como vemos de este pequeño análisis del libro ya no se puede hablar en el Perú de hoy de niveles socioeconómicos, sin antes haber analizado primero los estilos de vida de las personas y haber hecho la debida clasificación. Podríamos orientar equivocadamente nuestro mercado objetivo tanto para el aspecto empresarial como para el aspecto académico. El Perú de hoy, dejó de ser el Perú de nuestros padres, el Perú de hoy, es un país de optimismo, de revalorizaciones y de alguna manera igualdad. En la medida en que la tercera definición vaya madurando y definitivamente aún hay muchísimo trabajo por hacer, el mensaje que nos deja Rolando al final de su libro de integración, nos llevará a ese rombo social y un bienestar generalizado.

Para más información, aconsejo que lean el Libro: Al Medio hay Sitio de Rolando Arellano.


Escrito por

Marco Sausa

Soy licenciado en Administración de Empresas de la Universidad de Lima. Escritor, emprendedor, viajero y vivo en los Estados Unidos.


Publicado en

MARCO EMPRESARIAL

Comentarios y Análisis políticos - económicos desde una perspectiva empresarial.